lunes, 29 de agosto de 2011

Ruta 40 del Sur al Norte: Un fascinante recorrido por la carretera más larga del país, entre leyendas, paisajes incomparables y huellas de culturas milenarias. Los sabores típicos de la Patagonia, Cuyo y el Noroeste.

Una interminable secuencia de imágenes reales y, a la vez, inverosímiles se acumula a lo largo de los más de 5 mil kilómetros fatigados por la Ruta 40 , para que puedan tomar forma –sin el menor esfuerzo– los mejores sueños sobre ruedas.
La carretera más extensa de la Argentina –tan emblemática como la mucho más promocionada Ruta 66 que atraviesa los Estados Unidos– agita los mitos y las leyendas, mientras avanza a la par de la Cordillera de los Andes por la Patagonia, Cuyo y el Noroeste. En ese derrotero desde Punta Loyola (en Santa Cruz) hasta La Quiaca (Jujuy), se suceden paisajes tan disímiles como un lago cristalino alimentado por un glaciar y la más desangelada aridez de la Puna. Corre a la par de la mundialmente famosa Ruta del Vino de la Argentina, que alcanza una de sus mejores expresiones en Mendoza, pero también se despliega en los viñedos y bodegas de San Juan, La Rioja, Catamarca y los Valles Calchaquíes salteños.
Desde su creación en 1935, la 40 acompañó el desarrollo vial, urbanístico y turístico de esas tres regiones. Su traza imprescindible se conecta con 26 pasos internacionales hacia Chile y uno a Bolivia, acerca a 20 reservas y parques nacionales, bordea 13 lagos y salares, cruza 18 ríos importantes y más de dos centenares de ciudades, pueblos y parajes, y trepa hasta los 5 mil metros de altura en el Abra de Acay, en Salta. En definitiva, plasma su función esencial sobre amplias zonas de once provincias.
A partir de una decisión de la entonces Secretaría de Turismo de la Nación, desde 2004 la Ruta 40 es considerada “Producto turístico nacional”. La medida impulsó obras de mejoramiento a partir de la pavimentación de distintos tramos, especialmente en Santa Cruz. Además, nuevos sectores del recorrido incorporaron rutas ya asfaltadas, más cercanas a las cumbres andinas. La contracara se presenta en Jujuy, donde el camino propone un desafío de 408 kilómetros de ripio. Precisamente en territorio jujeño la Ruta 40 sugiere un incipiente Corredor Minero, que se está implementando gracias a la traza modificada: antes terminaba cerca de Abra Pampa –donde se unía a la ruta 9– y ahora retoma el rumbo norte por siete antiguas rutas provinciales, hasta finalizar en el límite con Bolivia.
En el extremo opuesto, la ruta marca oficialmente su Kilómetro 0 en Punta Loyola, cerca de Río Gallegos, pero es apenas una huella intransitable en el primer tramo. Por eso, en realidad se inicia 100 km más adelante, al pie del faro y la pingüinera de Cabo Vírgenes.
En este informe se consignan cuatro crónicas que ilustran fascinantes aventuras por distintos tramos de la Ruta 40 y, de paso, proponen escalas en lugares imperdibles del trayecto. Además, un listado de los puntos más críticos del camino en cada provincia, especialmente en los tramos de ripio y en sectores de montaña, como para estar advertidos y circular con mucha precaución. Para poder completar la aventura en dirección a ese horizonte de la Ruta 40, que siempre amaga con acercarse y vuelve a tomar distancia.

El Viajero: La sopa

Una sopa es una preparación que consiste en un líquido con sabor, que se ingiere con una cuchara. Así de simple. Sin embargo, El viajero Ilustrado se ha tropezado con no pocas sorpresas cuando solicita una “simple sopa”. Sabe que cuando la sopa carece de elementos sólidos, suele denominarse caldo, y cuando ese líquido se reduce, lo llaman consomé.
El Viajero sabe que la sopa fue el alimento que salvó a millones de la hambruna en distintas épocas. En muchos casos se trataba de un único alimento que se espesaba con pan, cereales o fideos. Una escena típica quedó registrada en el cuadro La sopa de los pobres , que Reynaldo Giúdice pintó en 1884 y se exhibe en el Museo Nacional de Bellas Artes de la ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo, a veces la palabra sopa remite a otros preparados. En Paraguay es muy popular la sopa paraguaya, que no es líquida sino sólida. Un plato delicioso que combina cebolla, agua, sal gruesa, grasa de cerdo, huevos, queso fresco, harina de maíz, leche cuajada o natural y crema.
¿Por qué se le dice sopa a este bizcochuelo esponjoso, salado, infaltable en los asados, en Semana Santa y en los casamientos? Según una versión, la cocinera del fundador del estado paraguayo, Carlos Antonio López, puso en la sopa blanca o tykueti , elaborada con leche y queso, más harina de lo habitual. Para salvar la preparación, la puso en un horno de barro y obtuvo una especie de tortilla, que Don Carlos bautizó sopa paraguaya. Otros afirman que, durante un agasajo de los nativos a los españoles, al terminarse la carne, sirvieron la comida de “entre casa”, hecha a base de maíz triturado, después de anunciarles “la carne se terminó”, que en guaraní es “ so’o opá”.
La sopa era un requisito indispensable de una mesa abastecida, sin excluir a los monarcas y a los grandes señores. De hecho, en el siglo XVI aparecieron las grandes sopas de la cocina occidental. Bajo el reinado de Enrique II, la cocina francesa se italianizó (cuando el rey se casó con Catalina de Médicis), una influencia que se hizo notoria en las sopas, que sumaron el uso de hierbas aromáticas, secas y pulverizadas. Dicen que a Enrique IV se le debe la “sopa de gallina”, con un poco de ternera, cerdo fresco, cebolla, ajo y perejil.
Pocos saben que en Japón hay un templo dedicado a las sopas. El Museo Ramen, de Yokohama, tiene las mejores sopas japonesas. Una visita incluye la degustación de algunas de las decenas de sopas que se sirve en el lugar.
En la cocina judía europea son muy celebradas las “bolas de matzá” (en yiddish, kneidalaj ), que se sirven con una sopa caliente, en la Pascua, es decir, en Pésaj . En Italia, algunos platos de pasta incluyen caldo de pollo, como el cappelletti in brodo . Otro caldo de pollo, muy conocido en la cocina china, se sirve con jengibre, cebolletas, pimienta negra, vino de arroz y aceite de sésamo.
En Rusia y Polonia, El Viajero disfruta la tradicional borscht , una sopa de verduras que incluye raíces de remolacha, las cuales le dan un color rojo intenso. Y no se asusta ante las versiones más perfumadas de la sopa schi (de coles) o ujá (de pescado).
En América, las sopas incluyen frijoles en las versiones mexicana, cubana y brasilera. En cambio, en Argentina y Uruguay se come el famoso puchero: un caldo al que se le agrega un trozo de carne grasoso, el osobuco, con papas, calabaza, zanahorias cebollas y apio. En Chile son muy disfrutables las sopas de harina tostada y de mariscos, mientras que en Colombia lo es el “sancocho de plátanos” o el viudo de pescado.
Las sopas aparecieron en 1850 y fueron perfeccionadas por el alemán Carl Knorr y el suizo Julius Maggi. E n el siglo XX, las sopas entraron al arte de la mano de Andy Warhol. El Museo de arte Moderno de Nueva York guarda las primeras pinturas serigrafiadas del arte pop, dedicadas a las míticas latas de sopa Campbell.

sábado, 27 de agosto de 2011

BAFT Turismo Alternativo Propone para esta temporada:

Próximamente, alquiler de bicicletas en BAFT...una buena opción para recorrer El Calafate por tu cuenta............

Cancillería cede a Parques Nacionales refugios históricos instalados en el interior del Parque Los Glaciares.

Se trata de los refugios Nunatak Viedma, Paso del Viento (Río Túnel), Fuerza Aérea (dos construcciones), Cerro Cono, Lago Pascale, Upsala, Onelli, Seno de Mayo y Lago Frías y de la base Estancia Cristina, cuyas construcciones fueron autorizadas por Parques Nacionales a través de resoluciones fechadas en 1955, 1962, 1971 y 1977.

El contrato establece que la Administración de Parques Nacionales se hace cargo de la Base y los Refugios instalados por el Instituto Nacional del Hielo Continental en el interior del Parque Nacional Los Glaciares. Desde estos refugios se desarrollaron sistemáticas campañas de exploración y estudio, desde allí se midieron las precipitaciones y el avance y el retroceso de los glaciares. La base Cristina, construida entre 1953 y 1957en cercanías de la Estancia que le dio su nombre, en el brazo norte del lago Argentino, fue a la vez refugio y oficina de investigadores, estación de radio, lugar de guarda y mantenimiento de vehículos apropiados para el hielo. Desde allí partían en invierno y en verano expediciones para instalar refugios o mantener los ya construidos. Desde allí se hizo el más completo relevamiento fotográfico y cartográfico de toda la región de los hielos.

martes, 16 de agosto de 2011

La caminata sobre el Glaciar Perito Moreno, Minitrekking...

Es una excursión de todo el día, se parte desde El Calafate y se recorren 73 Km. hasta el Puerto ubicado en la Bahía “Bajo de las Sombras”, - aproximadamente 7 Km. antes del mirador del Glaciar – donde se embarca para cruzar el Lago Rico, llegando a la costa sudoeste luego de aproximadamente 20 minutos de navegación con vista de la pared sur del Glaciar Perito Moreno. Luego del desembarco se accede al refugio donde los guías organizan los grupos iniciándose entonces una caminata por la orilla del Lago de aproximadamente 20 minutos hasta el Glaciar. Al llegar al borde del hielo los guías colocan los grampones a los excursionistas, quienes reciben instrucciones sobre la forma en que deben desplazarse sobre el hielo. El recorrido sobre el Glaciar se prolonga durante mas o menos una hora y cincuenta minutos. Durante el transcurso del mismo se podrá apreciar una variedad de formaciones de hielo como: grietas, sumideros, pequeñas lagunas, etc. La caminata es moderada. La superficie del hielo sobre la que se camina es irregular, pero firme y segura. Se recibirán explicaciones acerca de la Flora, fauna y Glaciología general de la región como así también del fenómeno particular de ruptura del Glaciar. Al final el paseo se regresa al refugio atravesando el exuberante bosque magallánico, donde los visitantes almuerzan contemplando una maravillosa vista.
Una vez finalizado el almuerzo se retorna al Puerto, en donde un autobús los espera para trasladarlos hasta el Mirador del Glaciar y sus pasarelas, donde podrán permanecer durante una hora. Luego se emprenderá el regreso hacia El Calafate.